Puerto Vallarta, es el segundo resort más visitado en todo México, atrayendo a 2.2 millones de turistas por año, ha servido por mucho tiempo como un refugio placentero para las personas que buscan más que sólo una playa bonita. El pueblo, bañado de sol de la costa colonial es tanto dramático como diverso en sus atracciones.
Fácilmente accesible desde las importantes entradas americanas incluyendo Los Angeles, Dallas, Houston, Chicago, Fénix y un nuevo vuelo de Newark a partir del 16 de Diciembre de 2000. Puerto Vallarta está localizado en la parte occidental del estado de Jalisco en México central mirando al Océano Pacífico. Desde el momento que los visitantes salen del avión, serán pasmados por la belleza natural de este popular destino mexicano.
Las montañas tropicalmente arboladas y las cuestas volcánicas ricas en minerales, parecen elevarse literalmente del mar y 100 millas del litoral dorado bordeado de montañas que abrazan la hermosa Bahía de Banderas, la bahía natural más ancha y más profunda del País, la cual rebosa de vida acuática que los visitantes muy probablemente descubrirán en un eco-tour (o quizás prueben en uno de los asombrosos restaurantes de mariscos de esta ciudad). Las miles de bendiciones de la bahía, las docenas de playas, el chispeante brillo del sol y la clara agua azul ideal para el snorkeling y nado, son puros imanes para los visitantes.
Desde la escabrosa Sierra Vallejo al norte y Sierra Cuale al sur, el ricamente exuberante verde se asoma al arenoso arco, y los largos estiramientos de playa e íntimas ensenadas soplan a lo largo de la Bahía. Los soñolientos pueblos pesqueros (Punta Mita, La Cruz de Huanacaxtle, Bucerías, Mismaloya, Boca de Tomatlán y Yelapa), adornan el litoral al norte y al sur del pueblo, ofreciéndoles un vislumbre a los visitantes del verdadero Puerto Vallarta, la manera que era, y la manera que permanece hoy. Anidado en los valles verdes y las montañas dentadas que avistan las estrechas calles adoquinadas de la ciudad de Puerto Vallarta, los pueblos idílicos de la era colonial de San Sebastián, Mascota y Talpa seducen a los viajeros a experimentar todavía otro lado de Puerto Vallarta.
Además de la belleza de este espectacular escenario, el inherente calor moderado y amigabilidad de los locales, ha atraído a una vívida comunidad de E.U.A., Canadá y Europa, los que a su vez hacen sentir a los visitantes de estos países como en casa.
Como a tal, Puerto Vallarta ha evolucionado para satisfacer las necesidades del moderno turista de hoy, hoteles de lujo, resorts todo incluido, nuevos campos de golf, salas de conferencia de alta tecnología, tiendas de alto nivel y restaurantes, han abierto a un paso rápido en los recientes años.
Sin embargo, el pueblo afortunadamente ha retenido su encanto elegante. Los pintorescos edificios coloniales, calles adoquinadas, los españoles tejados de azulejo rojo, una profusión inteligente de flores y una fauna selvática diferencian a Puerto Vallarta de cualquier otro destino. La arquitectura refleja las fachadas coloniales con el enladrillado y las plantas florecientes. La belleza y encanto de Puerto Vallarta son simbolizados por la Iglesia histórica de Guadalupe, cosntruída en 1951, localizada en la pintoresca plaza principal. La torre de la campana de ladrillo roja se cubre por una corona moldeada como la llevada por la Emperatriz Carlota de México en el siglo XVIII.
